- ¿Por qué nos comparamos con los demás? Razones profundas
- ¿Por qué nos comparamos con otros: razones profundas
- Redes sociales y comparaciones: por qué nos parece que los demás lo tienen mejor
- Cómo la comparación con los demás impide vivir tu propia vida
- Cómo dejar de compararse con los demás: primer paso
- Cómo enfocarse en tus logros: técnicas prácticas
- Fortalecimiento de la autoestima: cómo dejar de depender de los éxitos ajenos
- Cuando se necesita la ayuda de un psicólogo: señales de advertencia
- Preguntas frecuentes sobre compararse con otros
- Conclusión
Compararse con otros es un hábito familiar para casi todos. Se manifiesta especialmente durante el embarazo o después del nacimiento del bebé. Parece que otras mamás lo manejan mejor, lucen más tranquilas, logran hacer más y al mismo tiempo son exitosas en su trabajo y vida. En esos momentos, es fácil perder la confianza en uno mismo y comenzar a dudar de las decisiones propias.
La comparación con otros a menudo surge de manera desapercibida. Una publicación en redes sociales, una historia de una conocida, un resultado exitoso del trabajo de otra persona, y surge el sentimiento de que hay algo mal contigo. Debido a esto, la situación se vuelve tensa, desaparece la alegría por tus pequeños logros y la autoestima disminuye gradualmente.
Según encuestas, esa reacción entre las madres no es infrecuente: por ejemplo, en una encuesta de investigación, casi tres cuartas partes de las madres (72,5%) admitieron compararse con otras madres en las redes sociales.

¿Por qué nos comparamos con los demás? Razones profundas
La costumbre de compararse se forma desde la infancia. Es importante para la persona entender su lugar entre los demás, orientarse en su entorno y aprender a través de la observación. En la vida cotidiana, esto ayuda a adaptarse, adquirir experiencia y avanzar. Pero en momentos de vulnerabilidad, como durante el embarazo o en los primeros años de maternidad, la comparación comienza a actuar en nuestra contra.
Al compararse con otros, las personas a menudo no se basan en datos reales, sino en fragmentos de la vida de los demás. Vemos el resultado, pero no sabemos cuánto tiempo, esfuerzo y dudas internas había detrás. Al mismo tiempo, nuestros propios esfuerzos se devalúan porque parecen insuficientes.
El entorno social desempeña un papel adicional. El trabajo, las expectativas de los familiares, las historias de otras madres que ya han pasado por este camino, crean la sensación de una competencia constante. Parece que uno debe tener éxito en todo y de inmediato: lucir bien, dedicarse al desarrollo del niño, cumplir con las tareas y al mismo tiempo mantener la calma. En realidad, es difícil para la mayoría de las personas soportar tal carga sin cansancio y agotamiento emocional.
¿Por qué nos comparamos con otros: razones profundas
La comparación constante con otros impacta directamente en la autoestima. Cuando la atención se centra en los logros ajenos, los propios dejan de percibirse como significativos. Incluso si se han hecho muchas cosas útiles durante el día, una voz interna puede desvalorar los esfuerzos y aumentar la sensación de insatisfacción con uno mismo. Con el tiempo, la comparación común se convierte fácilmente en comparación tóxica – cuando no inspira, sino que constantemente consume confianza y energía.
Con el tiempo, esto se manifiesta en estados concretos:
- aparece la sensación de que cualquier esfuerzo no da resultados;
- parece que el desarrollo se ha detenido a pesar del tiempo invertido;
- aumenta el cansancio y la irritación;
- disminuye la motivación para continuar haciendo cosas;
- surge el sentimiento de que nada sale como se desea.
Para las mamás y las embarazadas, este estado es especialmente sensible. El período de maternidad está relacionado con grandes cambios en la vida, y durante este tiempo es importante apoyarse a sí mismo, en lugar de aumentar la autocrítica. Compararse con otros impide ver tu propio camino, notar logros reales y mantener un estado emocional estable.
Redes sociales y comparaciones: por qué nos parece que los demás lo tienen mejor
La sensación de que otros viven mejor y con más éxito está relacionada con que sólo vemos el lado externo de su vida. En las redes sociales y en las conversaciones, raramente se habla de dificultades, miedos y dudas. Más a menudo, se muestra el resultado: sonrisas, logros, momentos bonitos.
A los humanos les es natural comparar su día a día con el mejor momento de otros. Esto crea la ilusión de que los demás no tienen problemas y que sus éxitos se logran fácilmente. En realidad, detrás de cada resultado hay años de experiencia, pruebas y errores, de los cuales simplemente no somos conscientes.

Cómo la comparación con los demás impide vivir tu propia vida
Cuando comparar con los demás se convierte en un hábito, empieza a consumir mucha energía. En lugar de vivir tu propia vida y notar lo que está sucediendo aquí y ahora, la atención se dirige constantemente hacia los éxitos ajenos. Al final, se pierde la sensación de estabilidad personal, y el estado interno se vuelve inestable.
A menudo, compararse con los demás nos quita la motivación. Parece que cualquier esfuerzo no tiene sentido porque los resultados de alguien más siempre son mejores. Día tras día, una persona puede hacer muchas cosas útiles, pero no sentir satisfacción. Esto es especialmente difícil durante el período de la maternidad, cuando se tiene menos energía que antes y se necesita más apoyo.
Cómo dejar de compararse con los demás: primer paso
Para dejar de compararse constantemente con los demás, es importante primero notar este proceso. Muchos comienzan a compararse automáticamente, sin siquiera darse cuenta. El pensamiento surge rápidamente: ves el éxito de otros y sientes dudas en ti misma. Este momento es el primer paso, con el cual se puede trabajar.
Cuando te encuentras comparándote con los demás, es útil hacer una simple pregunta: ¿qué siento ahora y por qué? Este enfoque en ti mismo ayuda a devolver el foco de otras personas a tu propio estado y necesidades. Con el tiempo, esto reduce la intensidad de la reacción y proporciona una sensación de control.
Cómo enfocarse en tus logros: técnicas prácticas
Una de las formas más efectivas es centrar la atención en tus propios objetivos. Es importante no reflexionar de manera abstracta sobre cómo se quiere vivir, sino responder honestamente a la pregunta de qué deseas en este momento, en este período de tu vida. Para las mamás y embarazadas, los objetivos pueden ser pequeños y simples, pero aun así tienen importancia y ayudan a recuperar la sensación de apoyo.
En la práctica, los siguientes pasos funcionan bien:
- formular tus propios objetivos para el futuro cercano, sin mirar a los demás;
- registrar sus logros, incluso los más pequeños, en notas o un diario;
- anotar el resultado de cada día para ver el progreso real;
- limitar el flujo de información que aumenta la comparación y reduce la motivación.
Por separado, ayuda la técnica de TCC – reestructuración cognitiva. La esencia es atrapar un pensamiento automático (por ejemplo: «otros lo hacen mejor, lo que significa que soy una mala madre»), verificarlo con hechos y reemplazarlo por uno más realista (por ejemplo: «ahora lo estoy pasando mal, pero estoy haciendo lo suficiente para mi etapa y recursos»). Un formato conveniente es un breve «diario de pensamientos»: situación → pensamiento → emoción → evidencias a favor/en contra → conclusión más equilibrada.
Con el tiempo, tales acciones ayudan a percibirnos a nosotros mismos y nuestras vidas de manera diferente. Cuando la atención se vuelve hacia nuestra propia experiencia, es más fácil ver nuestros logros, sentir confianza y mantener un equilibrio interno incluso cuando hay ejemplos más exitosos alrededor. La tarea no es nunca notar los resultados ajenos, sino apreciar los logros: los tuyos propios, los verdaderos, los que corresponden a tu período de vida.

Fortalecimiento de la autoestima: cómo dejar de depender de los éxitos ajenos
La autoestima está directamente relacionada con la frecuencia con la que una persona se compara con los demás. Cuando el apoyo interno es débil, cualquier logro ajeno se percibe como una confirmación de la propia insuficiencia. Trabajar en la autoestima ayuda a cambiar gradualmente esta percepción.
Es útil recordarse a menudo que cada persona tiene su propio camino, su propia experiencia y sus propias condiciones de vida. Lo que funciona para una persona puede que no funcione para otra. Esto es especialmente importante para las mamás, porque la maternidad cambia notablemente el ritmo de vida y las prioridades. Y sí, a veces se puede sentir envidia por los éxitos de otros – no es un mal sentimiento, sino una señal de que necesitas apoyo, descanso, reconocimiento o tus propias metas. Se puede trabajar con la envidia de manera cuidadosa: reconocerla, nombrarla y convertirla en una solicitud clara para uno mismo.
Cuando se necesita la ayuda de un psicólogo: señales de advertencia
A veces la comparación con los demás se vuelve tan constante que resulta difícil manejarla por uno mismo. Si el sentimiento de insatisfacción y ansiedad persiste por mucho tiempo sin mejorar, tiene sentido acudir a un psicólogo.
Trabajar con un psicólogo ayuda a comprender más profundamente las razones de las comparaciones, a entender las expectativas internas y a aprender a reaccionar de manera diferente a los éxitos de los demás. Esta experiencia a menudo proporciona resultados duraderos y ayuda a sentirse más seguro.
Preguntas frecuentes sobre compararse con otros
¿Por qué surge la envidia cuando me comparo con otros?
La envidia aparece cuando parece que otros tienen lo que nos falta en este momento. Durante el embarazo y la maternidad, estos sentimientos se intensifican debido al cansancio y la alta carga emocional.
¿Es normal sentir envidia hacia otras mamás?
Sí, es un sentimiento común al que se enfrentan muchas mamás. Es importante reconocer la envidia con calma y no culparse por tenerla.
¿Existen reglas que ayuden a compararse menos con los demás?
Sí, las reglas simples incluyen limitar el contenido que intensifica la comparación y enfocarse en los propios objetivos. Estos pasos ayudan gradualmente a reducir la tensión y fortalecer la autoestima.
¿Qué hacer si surge la envidia constantemente?
Si la envidia surge con frecuencia y afecta tu estado, es importante reducir la carga y reconsiderar tus expectativas. En algunos casos, es útil el apoyo de un especialista.
Conclusión
Dejar de compararse con los demás es un proceso que requiere tiempo y atención hacia uno mismo. Es importante recordar que tu vida no tiene que ajustarse a los guiones de otros. Cada persona tiene su propio ritmo, sus propios objetivos y logros.
Cuando el enfoque vuelve hacia uno mismo, se genera más tranquilidad, fuerza y alegría en las pequeñas cosas cotidianas. Esto es especialmente valioso durante el embarazo y la maternidad, cuando el apoyo y el cuidado propio se convierten en la base del equilibrio interno. Si deseas compararte menos con los demás y valorar más tus logros, comienza con un pequeño apoyo aquí y ahora. En MomsLab hay prácticas para la resiliencia emocional, recomendaciones cuidadosas para embarazadas y madres, así como pasos claros que ayudan a reencontrar el equilibrio sin sentir culpa. Visita el sitio web y elige el formato que se adapta a tu ritmo.
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